La educación superior en riesgo de desertificación

Domingo, 20 Noviembre 2016 01:00 Publicado en Opinión Visto 367 veces

por Nabor Carrillo Estefa | Economista Unidad de Estudios Santo Tomás 

La última columna la centramos en la aridez del debate con motivo de la reforma a la educación superior.La más clara manifestación de esa aridez la observamos en el desconcertante reduccionismo que consigna que las instituciones de educación superior (IES) estatales son públicas y las otras no lo son. A la fecha, ese reduccionismo sigue fecundando el debate. 

Las secuelas de aquello han derivado en torno al financiamiento institucional y, obviamente, ha decantado en el tema de la gratuidad. Para ese fin en específico, el gobierno forzó el resultado mediante glosa presupuestaria para ser efectiva en el año 2016; impuso condicionesa las IES que adscribieran a la gratuidad y, por cierto, no hubo unapolítica de estado.

El pasado 6 de noviembre del año en curso, AcciónEducar publicó el documento “Lecciones de la gratuidad 2016: el aporte en aranceles que el Estado no pudo compensar”. Las seis principales conclusiones de AcciónEducar en esta materia son: 1- El Estado produjo déficit en 29 de las 30 instituciones adscritas a la gratuidad. 2- El monto total de ese déficit superó los 30 mil millones de pesos. 3- Las tres IES con mayor déficit son privadas. 4-En los puestos cuarto y quinto están la Universidad de Chile y la Pontificia Universidad Católica de Chile respectivamente. 5- La fórmula presupuestaria para el año 2017 mantiene los fundamentos del2016.Y 6-Hay un daño severo sobre todo el sistema de educación superior.

A la luz de estos antecedentes,parece meritorio introducir el concepto de la desertificación, paso obligado de la aridez. La Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación (UNCCD por sus siglas en inglés) define: “La desertificación es la degradación de las tierras de zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas resultante de diversos factores, tales como las variaciones climáticas y las actividades humanas”.Por su parte, define la degradaciónde las tierrascomo: “La reducción o pérdida de productividad biológica o económica de las tierras”.

¿Hay similitudes de esta definición con lo que hasta este momento conocemos de la reforma a la educación superior? Definitivamente sí.Debido a que no queremos un escenario catastrófico,el llamado es a la cordura. Nuestro sistema está en presencia de un riesgo gravísimo y estamos a tiempo de evitarlo.

 

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