DELINCUENCIA: Justicia en el mas allá

Martes, 15 Septiembre 2015 23:28 Escrito por  Publicado en Columna del Sheriff Visto 844 veces
La mayoria de los seres humanos vivimos la vida sin preocuparnos del momento inevitable en que nos llega el turno de partir... La mayoria de los seres humanos vivimos la vida sin preocuparnos del momento inevitable en que nos llega el turno de partir... elgong

La mayoria de los seres humanos vivimos la vida sin preocuparnos del momento inevitable en que nos llega el turno de partir... solo pensamos en ello en el momento de vernos  confrontados a enfermedades o accidentes de cierta gravedad, tambien cuando fallece un ser que amamos o tenemos en alta estima.

En esos instantes, el pensar se torna profundo y más de alguna explicación buscamos al respecto del origen, la razón de existir y el destino que nos aguarda a la salida del túnel. 

Tambien se suele recordar algunas acciones que hemos emprendido y que podrian ser sometidas a un juicio divino. No serán pocos los que deban rendir cuenta por acciones punitivas en nuestro mundo. Para ellos será el momento del lloro y el crujir de dientes, nos anticipa la Biblia. 

Nadie debiera olvidar, en especial los que delinquen y atentan contra sus semejantes, en cuanto a que existe la justicia de los hombres y tambien la justicia divina. La primera no es perfecta ni suele ser confiable, en tanto que la segunda es infalible y ningun culpable logra escapar por puerta giratoria alguna. Por tanto,  no debemos olvidar jamás que el poder de Dios no tiene limites.  De Él y de los seres divinos depende la evolución de nuestras almas a través del universo que ha creado y que crece en forma acelerada.

Nuestra existencia en la Tierra transcurre en un planeta pequeño y un sistema solar inserto en la periferia de la Vía Láctea, una entre millones de galaxias que componen el universo. Cada una de estas formaciones _de diferente tamaño_ albergan miles de millones de soles y sistemas planetarios que orbitan en espacios inmensos y por donde se desplazan en forma prodigiosa.

La tecnologia desarrollada por el hombre es cada vez mas potente y nos acerca a estructuras estelares que no pueden ser  producto de un azar ciego, o formarse a consecuencia de una gran explosión de materia sometida a presiones y temperaturas insostenibles. Cada fragmento resultante y disperso en el espacio no tiene capacidad   de  evolucionar  y transformarse en soles  y planetas  que posean la armonia y propiedades que logramos detectar en los sistemas mas cercanos.

Para formar sistemas  perfectos de la nada, o solo materia elemental, se debiera contar con  ingeniería muy sofisticada y una inteligencia capaz de transformar una masa rocosa en un sol o un planeta similar a la Tierra.  

No obstante que aún nos está vedado saber con certeza si existe un Dios o Seres Divinos dotados de inteligencia y capacidades tan prodigiosas que les permita construir y luego controlar los mecanismos que regulan el cosmos, como tambien el origen y destino de las formas de vida _que al igual que en nuestro mundo_ debieran sumarse muchas otras que presuntamente existen en miles de millones de planetas que ocupan un lugar en un espacio gigantesco, cuyas dimensiones recién estamos empezando a percibir con mayor claridad, mientras  continúa asombrándonos la perfección de su dinámica y movimientos geométricos.

La tendencia de una mente perceptiva intuye la existencia de seres superiores que habitan en el cosmos, convencimiento compartido por religiones que canalizan nuestras conductas en forma apropiada. Por lo mismo, resulta improcedente que algunos terrestres  afirmen con propiedad y no menos arrogancia que Dios no existe, ni nada parecido. 

Es probable que la teoria del Big Bang la encuentren mas simple y convincente. 

Además de lo expuesto, es preciso concluir en que el universo es muy bello y su tamaño impresionante, al punto que existen estrellas separadas por millones de años luz. Cuantos de nosotros tendríamos el valor de sostener que todo eso es producto de la casualidad. Tampoco lo afirman los científicos en la medida que el conocimiento se acelera y  establece vínculos mas estrechos entre la astrofísica  y la mecánica de partículas.

La existencia de vida extraterrestre es un asunto matemático y tambien de raciocinio práctico.  La multitud de estrellas que podemos observar a simple vista es el mínimo de lo que realmente existe en todo el universo. Que decir respecto a la enorme cantidad de planetas que seguramente orbitan alrededor de ellas, parecido a lo que ocurre en nuestro modesto sistema solar. Una reflexión razonable al respecto nos debiera hacer dudar en cuanto a que la vida solo se hubiese manifestado en la Tierra. Sería sorprendente, extraño y carente de una lógica elemental. 

En la medida que el hombre amplia su conocimiento del cosmos, concluye en que se trata de un proyecto concebido y diseñado por una inteligencia superlativa, que nos incluye y nos deja la sensación de  que existe un alma inmortal en nuestro interior, lo que asegura que la vida continúa  _quizás en otro cuerpo_ una vez transpuesto el umbral de nuestra existencia transitoria en la Tierra. 

De todo lo expuesto se desprende una conclusión personal:

Ser honestos y respetar a nuestros semejantes de por vida, configura una forma de ser inteligente y civilizada,  cualidades que tendrían el mérito de facilitar nuestro arribo a la eternidad y a vivir en un  entorno de ensueño. 

No es mucho pedir respecto a un premio semejante... ¿Verdad?

ARTURO R. MARSHALL

Especial para EL GONG 

 

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